En esta oportunidad, vamos a viajar a través de los sentidos
al Valle M´Goun, en lo más profundo de las montañas Atlas, en Marruecos. Cada
primavera, el valle despliega todo su esplendor con la llegada de las rosas.
Los secretos del Valle de las Rosas
La rosa de damasco es el secreto de belleza mejor guardado
de Oriente Medio y es considerada un bien muy preciado ya desde la antigüedad.
Si bien se desconoce con exactitud cómo llegaron las rosas
al Valle M´Goun, se dice que fueron traídas hace siglos por un mercader
bereber.
La especie que crece en este remoto lugar es la Rosa
Damascena (la Rosa de Damasco) que tiene su origen en la antigua Siria.
Esta rosa es famosa en todo el mundo por su intenso y
embriagante aroma.
Cada año, entre abril y mayo, el Vallée des Roses, como se
lo conoce en Marruecos, produce más de 4000 toneladas de rosas de damasco,
convirtiéndolas en aceites esenciales, infusiones, perfumes, jabones y tónicos.
Cada primavera, al amanecer, las flores son recolectadas a
mano, de flor en flor, por mujeres. La recolección es particularmente delicada
y se debe cuidar todo el proceso. Son vendidas a cooperativas, a destilerías
locales pero la mayor cantidad a las grandes empresas de perfumes en Francia.
Infusión de rosas
Luego de un día intenso de trabajo, es momento de disfrutar
de una infusión de rosas. Se prepara sobre una bandeja de metal, en una típica
tetera marroquí. Se colocan las flores en agua caliente dentro de la tetera, se
deja infusionar y luego se sirve en vasos de vidrio sosteniendo la tetera en
alto para crear burbujas.
El Festival de las Rosas
Una tradición que se repite hace muchos años es la de
realizar el Festival de las rosas. Se celebra cada año, por tres días en el mes
de mayo en la ciudad de Kelaa M´Gouna, para marcar en fin de la estación de
crecimiento.
El festival incluye ferias, tradicionales danzas bereber,
música, coronación de la Reina de las Rosas y productores negociando con
compradores.
Es una gran fiesta que tiene como principal protagonista a
las rosas.
Rosas y mucho más
El Valle despliega todo su esplendor con la llegada de las
rosas, pero definitivamente es un destino también cautivante por la salvaje
grandeza de los Altos Altas marroquíes. Un contraste imponente entre la aridez
del terreno con los oasis. Una combinación de aromas y colores con lugares
únicos como visitar kasbahs (forman parte de la arquitectura tradicional
marroquí), gargantas y senderos.
Definitivamente, un destino para disfrutar con todos los
sentidos. Cultura, tradiciones, rituales y todo el encanto de las rosas se
entrelazan cada año para brindar un escenario mágico.
¿Qué te atrae más? ¿Disfrutar de las rosas y todo su
encanto?, ¿conocer un destino con senderos y paisajes asombrosos?, ¿vivenciar
las tradiciones y rituales que ofrece? o ¿poder combinar todas ellas en un
mismo lugar?
